NUESTRA HISTORIA

La federación Nacional de Docentes Universitarios del Perú (FENDUP), se creó el 01 de Julio del año 1971. La organización gremial está conformada por profesionales que ejercen la docencia universitaria, sindicalistas de las universidades públicas del Perú

MISIÓN

La FENDUP lucha y busca la unidad de la docencia universitaria, para lograr una verdadera autonomía de las universidades públicas, el cumplimiento de la homologación y una jubilación digna.

VISIÓN

La FENDUP, como organización gremial, es una agrupación sólida y única; representativa de todos los docentes de las universidades públicas del Perú. Busca gozar de una verdadera autonomía universitaria, homologación sostenible y jubilación digna de sus agremiados

RESEÑA HISTÓRICA DE CREACIÓN DE LA FEDERACIÓN NACIONAL DE DOCENTES UNIVERSITARIOS – FENDUP

La Federación Nacional de Docentes de la Universidad Peruana ha desarrollado luchas muy importantes para el desarrollo de la conciencia

política clasista en la universidad y para el fortalecimiento de la institución universitaria, entre ellas podemos destacar los siguientes hitos:

EL GOBIERNO REVOLUCIONARIO DE LAS FUERZAS ARMADAS Y LAS PRIMERAS LUCHAS DE LA DOCENCIA UNIVERSITARIA

La Federación de Docentes Universitarios del Perú se forma durante el Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas presidido por el General Juan Velazco Alvarado, quien desarrolla una serie de reformas que -si bien es cierto canceló el régimen semifeudal dominante hasta entonces- no pudo avanzar más dado su carácter dictatorial, lo cual se reflejó en gran medida en la relación que se estableció entre el estado y la universidad pública, en ese momento caracterizada por su conservadurismo. Uno de los objetivos de ese gobierno fue realizar una reforma educativa, ya que nuestra sociedad se había caracterizado en el plano educativo -como sostenía José Carlos Mariátegui- por servir de sostén de una ideología colonial al servicio de la oligarquía.

Si bien es cierto, las intenciones del régimen pudieron tener buenas intenciones desde el punto de vista social, en el caso de las universidades, se promulgó el 18 de febrero de 1969 el Decreto Ley No. 17437 o Ley Orgánica de la Universidad Peruana, que contenía cinco títulos: disposiciones generales, sobre el sistema de la universidad peruana, acerca de las universidades, del régimen económico y disposiciones transitorias. Estos decretos y leyes afectaban muchos derechos de la docencia universitaria, lo cual ocasiona que las asociaciones de docentes -que tenían hasta ese momento un carácter fundamentalmente social y mutual- comiencen a tener un carácter más gremial y político.

Decreto Ley No. 17437 o Ley Orgánica de la Universidad Peruana:

Definitivamente ley impuesta por los militares calco -en mucho aspectos- el sistema de las universidades norteamericanas, de tal manera que su promulgación generó la inmediata resistencia de la docencia universitaria, cuyas asociaciones de docentes se movilizaron cuestionándola y proponiendo modelos alternativos. Es en ese contexto en que se crean las condiciones para el desarrollo de la Federación Nacional de Docentes de la Universidad Peruana

cuyo I Congreso de Constitución se realizó en el Cuzco el 1 de Julio del año 1971, en el que se aprueba su primera plataforma de lucha para dar marcha atrás a la cuestionada Ley 17437. Como consecuencia de las luchas que se desarrollaron en ese momento es que se consigue la promulgación de la Ley General de Educación de 1972, que también involucró a la universidad peruana y se formula el Estatuto General de la Universidad, que rigió hasta 1984.

El proceso de transición democrática y la FENDUP:

El derrocamiento del gobierno del General Juan Velazco Alvarado y el ascenso de General Francisco Morales Bermúdez significó el inicio de un conjunto de contra reformas que afectarían también a la universidad peruana. La Jornada sindical popular más importante de ese periodo fue el Paro Nacional del 19 de Julio de 1978 convocada por la CGTP, el cual obligó al gobierno a convocar una asamblea Constituyente y a convocar

elecciones generales para el año 1979. La universidad jugó un papel importante como centro de discusión político académico. Lo importante de la Asamblea Constituyente de 1978, fue que muchos de los derechos de la universidad peruana, como la autonomía y la liberad de catedra quedaron constitucionalizados, al ser incluidos de manera explícita en la nueva Carta Magna.

El retorno a la democracia y el combate a las fuerzas autoritarias:

A partir de 1980, el Perú retorna a un nuevo ciclo democrático parlamentario, al amparo de la nueva Carta Magna. Sin embargo, la sociedad civil tuvo que enfrentar desde entonces a tres fuerzas antidemocráticas. La primera las fuerzas conservadoras impulsadas por los poderes fácticos formales (la banca, la prensa y los grandes monopolios y los sectores conservadores de las Fuerzas Armadas) que pretendían una restauración oligárquica, la segunda, constituida por los poderes fácticos informales (vinculados al narcotráfico, el contrabando, la tala y la minería ilegal) y una tercera fuerza autoritaria constituida por los grupos terroristas. Si bien es cierto en ese periodo se fortalecen también los sectores democráticos y de izquierda en el movimiento gremial, sector en donde ubicamos a la FENDUP, sin embargo, nuestra organización tuvo que enfrentar desde el principio el fuego cruzado de las fuerzas conservadoras y al terrorismo, quienes amenazaron permanentemente a la docencia universitaria. Es en ese contexto que se

propugna la Ley 23733, también conocida como Ley Alayza – Sánchez, la misma que violaba muchos derechos adquiridos por la comunidad universitaria, producto de lo cual se gestó una gran movilización que dejó como saldo trágico 02 héroes estudiantiles y muchos heridos y detenidos. Como consecuencia de las mismas se realizaron algunas modificaciones que garantizaban la autonomía universitaria. Es en este marco que surge la lucha por la homologación docente, pues, a pesar de estar contemplada en la ley que los docentes universitarios deberían tener las mismas remuneraciones que sus pares del poder judicial, esto fue incumplido por los gobiernos de Belaúnde y Alan García. Ambos gobiernos hicieron todo lo necesario para hacer fracasar el modelo de bienestar propugnado por la constitución del 79 y crearon el ambiente propicio con sus políticas populistas y corruptas para el fortalecimiento del narcotráfico y la narcopolítica.

La universidad peruana y la FENDUP durante la dictadura de Fujimori:

Este gobierno se instauró como parte de un proyecto político de los poderes fácticos formales e informales para lograr una restauración conservadora. Estos sectores desarrollan una política populista de derecha destinada a privatizar la economía y a precarizar el trabajo, para los cual no dudaron en romper el orden democrático, atentar contra los derechos humanos y sociales, así como en desarrollar una guerra de baja intensidad utilizando grupos paramilitares para combatir no solo al terrorismo sino fundamentalmente a la oposición democrática. Es en ese contexto se produce el autogolpe del 05 de abril que abre paso a la constitución neoliberal de 1993. A partir de ello se crea el marco legal no solo para entregar nuestros recursos naturales a las grandes transnacionales y a los aliados políticos del régimen, apropiándose de los fondos de salud y pensiones de los trabajadores al destruir el Instituto Peruano de seguridad Social, con el cual el estado tenía una deuda de 20,000 millones de dólares. De la misma manera se apropió de los Fondos de vivienda de los trabajadores acumulados en el FONAVI, los mismos que se calcula en US$15,000 millones de dólares. Al amparo de la nueva constitución se emitió el Decreto de Urgencia N° 882 que permite la privatización del sistema universitaria y al amparo de la cual se crean universidades de pésima calidad con fines mercantilistas. Para lograr este cometido, el gobierno tenía que lograr hacer colapsar desde dentro a la universidad pública, para los cual desarrollo una estrategia de intervención que se reflejó en los siguientes acontecimientos:

1. 1991 Decreto Legislativo Nº 739, deja en suspenso los artículos de la Ley Universitaria

2. 23733 referidos a la autonomía e inviolabilidad del claustro universitario. Permite la intervención militar de las universidades. Sanciona con expulsión la participación de los estudiantes en “actividades que alteren el orden y desarrollo de las actividades académicas y administrativas”. Establece la pérdida de la gratuidad de la enseñanza y de los servicios de bienestar.

3. 1992 Ley Nº 26256, dispone la intervención de la Universidad Nacional Federico Villarreal, por un año. Se prolongó por casi 8 años.

4. 1995 Ley Nº 26457, se declara en reorganización por un año a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y a la Universidad Nacional Enrique Guzmán y Valle “La Cantuta”, la que se prolonga por muchos años.

5. 1996 Ley Nº 26493, ordena la intervención de la Universidad Nacional Hermilio Valdizán de Huanuco.

6. 1997 Ley Nº 26855 Ordena la intervención de la Universidad Nacional Faustino Sánchez Carrión de Huacho. La Comisión permaneció 4 años.

7. 1998 Ley Nº 26880, dispone la ampliación del plazo de “Reorganización” de todas las universidades intervenidas hasta que se promulgue la Nueva Ley Universitaria.

8. 1999 Ley Nº 27058, ordena la intervención de la Universidad Nacional San Luís Gonzaga de Ica. La Comisión permaneció un año.

9. 2000 Ley 27058, del 05 de octubre, dispone el cese de las Comisiones Reorganizadoras de las universidades intervenidas, y establece que en un plazo que no exceda a marzo del 2001, los comités electorales deben elegir a las autoridades de conformidad a lo dispuesto en la Ley Universitaria 23733 y sus modificatorias.

Las Comisiones Reorganizadoras designadas por el Gobierno Central concentraron en la persona del presidente de la Comisión poderes omnímodos, capaz de decidir la marcha administrativa, académica y económica de la Universidad, y cuyas resoluciones tenían carácter de inapelables. La intervención gubernamental fue acompañada por la militarización de las universidades y la infiltración de los servicios de inteligencia que desataron un terrorismo psicológico, atentando contra la integridad física de la comunidad universitaria, asaltos a mano armada, desapariciones, asesinatos en el campus universitario de las universidades intervenidas. En ese contexto, los grupos paramilitares secuestraron y ejecutaron a nueve estudiantes y un catedrático de la Universidad “La Cantuta” (1992), se produjo la “desaparición “ de una docena de estudiantes de la Universidad del Santa (1992), el secuestro y ejecución extrajudicial de decenas de estudiantes de la Universidad Nacional del Centro (1994); sin considerar los miles de casos de “desapariciones”, ejecuciones extrajudiciales y encarcelamientos de estudiantes, profesores y trabajadores de la universidad pública peruana, bajo la acusación de “apología del terrorismo”, “subversión”, “traición a la patria” Es en el marco de estas normas y procesos políticos que se gesta dentro de a ANR una mafia que administra las universidades públicas como entidades privadas favoreciendo intereses de grupo y desvirtuando la autonomía universitaria y la capacidad de autorregulación que debía tener esa institución como representación de la docencia universitaria. Razón por la cual durante el proceso final de la dictadura fujimorista la ANR se convirtió en un sostén d la dictadura, razón por la cual entre las bases de la FENDUP y se movilizaron activamente contra la corrupción y participó activamente en la marcha de los cuatro suyos en contra de la dictadura.

La Lucha de la docencia universitaria en el marco de la transición democrática

Con la caída del régimen fujimorista, la esperanza del pueblo estaba centrada en la convocatoria a una nueva constituyente y en la lucha contra la corrupción, sin embargo, ni el gobierno de Valentín Paniagua ni el gobierno de Toledo avanzaron en esos procesos y se inició una estrategia para intentar desconocer el derecho a la homologación docente mientras se continuaba con el proceso de privatización de la educación universitaria. Es en ese marco que se produce la Huelga General Indefinida del 2004 con la finalidad de lograr la homologación docente, gesta que significó una movilización muy fuerte de la docencia universitaria, sobre todo de provincias, la misma que contó con el apoyo de los estudiantes y de la ciudadanía en general. Finalmente, como producto de ella, se logró conseguir el reconocimiento de la homologación docente y su pago en tramos. Sin embargo, el nefasto gobierno de Alan García, logró manipular al Tribunal Constitucional para que declarara que la homologación docente se debía pagar de acuerdo a la remuneración básica y que no comprendía las otras remuneraciones percibidas por los magistrados del poder judicial. A la vez que homologaba las remuneraciones totales de los congresistas con la de los magistrados, lo cual demuestra el doble racero del gobierno aprista, o la famosa escopeta de dos cañones. Esta misma política fue seguida por el gobierno “nacionalista” de Ollanta Humala. Esta situación se agravó aún más, ya que durante su gestión se fortalecieron las redes de corrupción dentro de la ANR y las universidades, proliferando instituciones privadas de bajísima calidad. Desgraciadamente, discusión sobre la forma de enfrentar la corrupción afectó también a la FENDUP que, en el XVIII Congreso de Lambayeque llevado a cabo en el año 2012 se divide, en momentos que se discutía en el Congreso de la Republica la nueva Ley universitaria 30220. El XVIII Congreso se eligió como presidente de la Fendup Historica al colega Nelson Sifuentes, mientras que los partidarios del colega Julio Lazo optaron por el paralelismo. Sin embargo, se están realizando esfuerzos para lograr la unidad. En el año 2014 se promulgó la Nueva Ley Universitaria, la aplicación de la misma permitió fortalecer el proceso de lucha contra la corrupción, sin embargo, esta ley tiene vacíos legales. Algunos aspectos de tensión son las funciones de la SUNEDU, las condiciones para el licenciamiento, los grados y títulos de los docentes, la edad de cese, el tema presupuestal y el incumplimiento de la homologación docente.

Por ello el año 2015 al realizarse el XIX congreso en el Cuzco en donde salió electo como presidente el colega Atilio Mendigure, se planteó la necesidad de plantear reformas a la ley. En el año 2016, frente a la amenaza de la promulgación de una ley de docente universitario y a las exiguas remuneraciones, se optó por realizar una Huelga General indefinida, mediante la cual de la concluyó en el establecimiento de una mesa de negociaciones que impidió la promulgación de la Ley del Docente Universitario que pretendía borrar de la ley 30220 la homologación Docente y se arrancaron importantes reivindicaciones económicas.
Con posterioridad a estos acontecimientos se han realizado dos eventos más:
– El XX Congreso Nacional de la FENDUP en la ciudad de Lambayeque en que fue electo el colega Oscar Cubas, quien dirigió la federación desde mayo 2019 hasta marzo 2021 y dirigió el paro nacional del xxxxxxxx así como otros procesos de negociación gremial.
– El XXI Congreso Nacional de la FENDUP llevado a cabo en el marco de la pandemia y la emergencia sanitaria, siendo elegida la colega Graciela Alvarado Ávalos
Esta nueva Junta Directiva se ha propuesto avanzar en el proceso de fortalecimiento de la FENDUP HISTÓRICA y al mismo tiempo fortalecer el proceso de unidad gremial clasista en el marco de los nuevos retos del movimiento democrático popular.